Zona Zero: se perfila un nuevo Manhattan

Después de 9 años de polémica, burocracia y cambios, el proyecto para el recinto de la Zona Cero comienza a tomar forma. Parece que, por fin, en este gran vacío de 64.000 m2, donde tuvieron que derribarse un total de 7 edificios, los planes de futuro no decaen. El recinto se encuentra actualmente ocupado por excavadoras y rodeado por vallas y paneles informativos que describen los nuevos proyectos previstos. La llamada Zona Cero se ha convertido en un punto de parada obligada para cualquier turista que visita Nueva York, al mismo nivel que el Empire State, la Estatua de la Libertad o Times Square. De hecho, nuevas tiendas de recuerdos han ido surgiendo en el perímetro de este gran vacío … No hacen falta comentarios.
Este pasado 11 se septiembre de 2010, se hizo un minuto de silencio, a la misma hora en que hace 9 años se produjeron los atentados. Este año, se sumaban otras polémicas, como es la discusión del emplazamiento de una mezquita.
El arquitecto americano de origen polaco Daniel Libeskind es quien coordina el Plan director del conjunto y el autor de la torre que, dentro
el conjunto, se convertirá en la más alta de los Estados Unidos: la Torre 1 (inicialmente llamada Torre de la Libertad). Los nuevos edificios del World Trade Center estarán, según Libeskind, relacionados y contrastados. Se busca el contraste entre la libertad creativa individual de cada uno y el plan coordinado, definido y preciso de Libeskind. Ya encontramos en la ciudad otros conjuntos urbanos con esta coherencia, como serían el Rockefeller Center o el Lincoln Center. La Zona Cero se convertirá en la nueva gran aportación del siglo XXI. Libeskind ha realizado ya otros proyectos que dan cuerpo a la memoria sobre acontecimientos traumáticos para la humanidad como son la Postdamer Platz de Berlín, el Museo Judío de Copenhague, la casa Félix …
Es la primera vez en que los avances de las obras son visualmente patentes después de 9 años de aparente inactividad en la zona. Ahora, 2000 trabajadores se dejan la piel cada día para que el nuevo conjunto esté listo lo antes posible.

Reconstrucción de la zona
La Torre 1, que con sus 541m de altura dejará por debajo a el Empire State, de 443 m, corre a cargo de la Autoridad Portuaria de Nueva York  y Nueva Jersey (propietaria del World Trade Center) y es la que se encuentra en estado más avanzado, con 30 plantas levantadas y un ritmo de planta por semana. Se prevé que el 2013 emerja como nuevo símbolo del bajo Manhattan. Se convertirá en el edificio más alto de Estados Unidos y consiste en una estructura monolítica de vidrio que reflejará el cielo y estará coronada por una gran antena.
La altura total, si incluimos la antena, es de 541m (1.776 pies, en recuerdo del año de la independencia de los Estados Unidos).
Las Torres 2, 3 y 4, obras de los arquitectos británicos Norman Foster, Richard Rogers y del arquitecto japonés Fumihiko Maki, acompañarán la Torre de Libeskind y estarán por debajo de su altura.
La Torre 2, de Norman Foster, será un rascacielos de 78 plantas de oficinas y se caracteriza por su remate seccionado.
La Torre 3, de Rogers, se compone de varios volúmenes, el más alto de 71 pisos y se caracteriza por las grandes cruces de apuntalamiento en
sus fachadas.
La Torre 4, del japonés Maki, será un volumen trapezoidal y más discreto, de 64 plantas.
También se construirán un museo (el Memorial Museum) y un intercambiador de transportes, diseñado por Santiago Calatrava.
El Memorial Museum consistirá en las instalaciones destinadas a la memoria de las víctimas y se situará entre los espacios dejados por la huella de las torres gemelas. En su interior, los visitantes podrán contemplar algunos de los elementos estructurales del World Trade Center y la conocida última columna (la que fue la última pieza que se sacó de los escombros, con 58 toneladas y 11 m de altura), o un fragmento de 18 m de altura del muro pantalla de los
edificios desaparecidos.
La Zona Zero Será la nueva gran  aprtación del siglo XXI

Todo el conjunto está abrazado por la Memorial Plaza, un gran parque público dedicado al recuerdo de las víctimas del terrorismo y al descanso los visitantes del conjunto. La pieza estrella del parque será un monumento, diseñado por el israelí Michael Arad y el estadounidense Peter Walker (el conjunto monumental se dice Reflejando la ausencia), y consiste en dos estanques situados exactamente sobre las huellas de las torres gemelas. Sobre los estanques, caerán cascadas de agua y estarán rodeados de una plaza arbolada y el museo.
La reconstrucción de la Zona Cero, ha sido durante 9 años paralizada por temas burocráticos, una situación escandalosa para una ciudad tan dinámica como es Nueva York. La población asiste durante todos estos años los enfrentamientos entre políticos, burócratas, arquitectos, familiares de las víctimas y una larga lista de protagonistas de un proyecto que iba a costar 9.600 millones de euros y ya va por 12.350. Los problemas políticos y de presupuesto han hecho variar el proyecto original, del que se han eliminado un centro cultural diseñado por F. Gehry, un museo del dibujo y un espacio abierto al pensamiento global (fulminado por la oposición de los familiares). Dos bancales de luz se proyectan sobre el cielo nublado de Nueva York. Un ritual que se viene repitiendo las noches de cada aniversario.
A pesar del eco mediático que llegó con ciertas muestras de agitación y aflicción en este último noveno aniversario del 11S, hay que decir que en realidad, la ciudad de Nueva York, aunque vestirse se de cierto duelo lejano, lucía como cualquier otro sábado. Ahora mira al futuro con la ambición y el optimismo que la caracterizan y intenta recuperar una ‘nueva normalidad’. Atención, se perfila un nuevo Manhattan.